Junio 2026
Andrés Torres Aragón
Introducción
Colombia entra en la etapa final de la reducción gradual de la jornada laboral semanal.
A partir del 15 de julio de 2026, la jornada ordinaria máxima para la generalidad de los trabajadores
pasa a ser de 42 horas semanales, sin disminución del salario ni de los derechos adquiridos.
Este cambio no surge de una interpretación aislada ni de una decisión administrativa reciente.
Corresponde al desarrollo de la Ley 2101 de 2021, que modificó el artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo
y fijó una implementación progresiva para permitir la adaptación de los empleadores.
La reducción de la jornada no autoriza disminuir salarios, prestaciones ni el valor de la hora ordinaria de trabajo.
1. ¿Qué cambia exactamente el 15 de julio de 2026?
El cambio consiste en que la jornada ordinaria máxima semanal, que venía aplicándose en
44 horas, se reduce a 42 horas semanales.
La ley permitió una implementación gradual para facilitar la transición operativa de las empresas.
Esa reducción quedó distribuida así:
| Fecha de aplicación |
Jornada máxima semanal |
Observación |
| 15 de julio de 2023 |
47 horas |
Primera reducción anual prevista por la Ley 2101 de 2021. |
| 15 de julio de 2024 |
46 horas |
Segunda fase de la implementación gradual. |
| 15 de julio de 2025 |
44 horas |
Inicio del tramo final de reducción. |
| 15 de julio de 2026 |
42 horas |
Meta final del esquema gradual previsto por la ley. |
2. ¿Desde qué día debe aplicarse el nuevo límite?
La fórmula más segura, desde la perspectiva jurídica y operativa, es asumir que el nuevo límite
rige desde el 15 de julio de 2026.
Para fines de nómina, control de jornada, auditoría laboral y prevención de reclamaciones por trabajo suplementario,
lo razonable es que la empresa tenga sus horarios ajustados para esa fecha y documente internamente
la entrada en vigencia del nuevo esquema.
En semanas de transición, la claridad documental sobre la distribución horaria puede ser tan importante como la propia reducción.
3. Lo que muchas empresas pasan por alto
La reducción de la jornada no es un simple ajuste cosmético.
Tiene efectos prácticos sobre la planeación operativa, los turnos, la disponibilidad del personal,
el control de horas extra y la revisión de políticas internas.
- Redistribución de horarios: la jornada puede organizarse en 5 o 6 días, garantizando el día de descanso.
- Jornadas flexibles: la ley permite distribuciones variables dentro de ciertos límites.
- Impacto en el valor hora: si se trabaja menos tiempo con el mismo salario, la hora ordinaria adquiere mayor relevancia económica.
- Riesgo de contingencias: una mala implementación puede traducirse en reclamaciones por horas suplementarias o incumplimiento normativo.
Además, el Ministerio del Trabajo ha recordado que la hora de almuerzo no forma parte de la jornada laboral,
por lo que no puede utilizarse para desdibujar o neutralizar la reducción legal.
4. Más que una reducción horaria: un examen de cumplimiento
En la práctica, julio de 2026 será una prueba de madurez para las empresas.
No bastará con comunicar que “ya se redujo la jornada”; será necesario demostrar
que la organización ajustó adecuadamente sus esquemas de trabajo, sus políticas de control
y sus criterios de liquidación.
Por eso, este tema debe verse no sólo como una novedad laboral, sino como un asunto de
cumplimiento preventivo.
Las compañías que lleguen improvisando a esa fecha podrían enfrentar inconsistencias operativas,
reclamos individuales o exposiciones innecesarias ante la autoridad laboral.
¿Su empresa ya revisó el impacto real de la jornada de 42 horas?
La reducción legal de la jornada exige revisar contratos, reglamentos internos, turnos,
esquemas de compensación y control efectivo del tiempo de trabajo.
Una implementación deficiente puede abrir la puerta a contingencias laborales que eran perfectamente evitables.
Si su organización necesita acompañamiento para ajustar la jornada, documentar el cambio y prevenir riesgos,
este es el momento de hacerlo de forma técnica y segura.
Conclusión
La reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales desde el 15 de julio de 2026
no es una novedad improvisada, sino la culminación del esquema gradual establecido por la
Ley 2101 de 2021.
Precisamente por eso, el reto ya no es entender si la norma existe o si va a aplicarse:
el verdadero reto es implementarla correctamente.
Fuentes consultadas