Junio 2026
Andrés Torres Aragón
Introducción
El sector de la vigilancia y seguridad privada en Colombia enfrenta un momento crítico desde el punto de vista laboral.
Lo que durante años fue tolerado como una “necesidad operativa” para cubrir turnos 24/7,
hoy se está transformando en un foco creciente de demandas laborales y contingencias económicas para las empresas.
Con la entrada en vigor definitiva de la jornada de 42 horas semanales el 15 de julio de 2026,
los errores en la gestión del tiempo de trabajo dejan de ser simples fallas administrativas
y pasan a convertirse en riesgos jurídicos reales.
Los esquemas de turnos no ajustados a la jornada legal pueden generar reclamaciones masivas por horas extras.
Un problema estructural en la gestión de turnos
Muchas empresas del sector aún operan con modelos de turnos diseñados bajo jornadas anteriores (46 o 48 horas),
sin haber realizado la adaptación necesaria a la nueva regulación.
Esto implica que numerosos trabajadores ya están acumulando tiempo adicional que,
en un escenario litigioso, puede ser reclamado como trabajo suplementario no reconocido.
Los 4 errores más costosos en la nómina de vigilancia
1. El mito del descanso compensatorio no programado
Es común asumir que el trabajo dominical o festivo puede compensarse con un descanso otorgado posteriormente,
sin una programación clara.
Advertencia jurídica:
La tendencia jurisprudencial exige que el descanso sea oportuno y efectivo.
De no cumplirse, existe un alto riesgo de que se reconozcan recargos adicionales.
2. Violación del derecho a la desconexión laboral
Exigir disponibilidad fuera de la jornada, permanencia adicional o atención de llamadas
sin registro ni pago puede constituir una vulneración a la Ley 2191 de 2022.
Estos tiempos acumulados suelen convertirse en reclamaciones laborales por tiempo no remunerado.
3. Fatiga laboral y riesgo psicosocial
Los turnos mal estructurados generan efectos directos en la salud del trabajador:
- Alteración del sueño
- Fatiga crónica
- Estrés prolongado
Esto puede derivar en investigaciones por parte de autoridades laborales
y en reclamaciones por enfermedades laborales bajo el SG-SST.
Un esquema de turnos mal diseñado puede convertirse en un pasivo indemnizable.
4. Externalización sin control y solidaridad patronal
La utilización de terceros o contratos de servicios no elimina el riesgo laboral.
Bajo el principio de primacía de la realidad:
- Si existe subordinación → existe relación laboral
- Si existe relación laboral → existen obligaciones salariales
- La empresa beneficiaria puede responder solidariamente
El momento de actuar es ahora
Junio de 2026 es un punto crítico de transición.
Las empresas que no ajusten sus esquemas de operación antes de la implementación definitiva
asumirán riesgos significativos.
- Rediseñar turnos ajustados a la jornada de 42 horas
- Implementar control horario confiable
- Capacitar supervisores y jefes operativos
¿Su empresa de vigilancia ya auditó su nómina?
La mayoría de errores solo se detectan cuando llegan las demandas.
En ese momento, el costo ya no es preventivo sino correctivo,
y suele ser considerablemente mayor.
Una auditoría laboral oportuna puede evitar sanciones, reclamaciones y pérdidas económicas relevantes.
Conclusión
La seguridad no puede construirse sobre modelos laborales jurídicamente débiles.
La adaptación a la jornada de 42 horas no es solo un requisito legal,
sino una condición necesaria para la sostenibilidad del negocio.
En un entorno de mayor fiscalización y litigiosidad,
la prevención deja de ser opcional para convertirse en una estrategia empresarial.